Soñadores, quizá. El sabe que nunca le haría daño, pero también sabe que si juega sucio lo haré.
Estoy viviendo con él, vivimos en una casa de tres pisos, nosotros vivimos en el último, aveces viajamos a otra dimensión, usamos el aire libre y el cielo oscuro, un cigarro y una copa de whisky, música que nunca falta.
El llega feliz y otras el antónimo de BIEN.
Aveces estoy aconsejándole, aveces tengo sueño.
Tenemos un camarote, el duerme abajo y yo arriba. Si trae a alguien a casa, no sé. Siempre tengo puesto los auriculares y nunca estoy husmeando.
No somos ordenados, que hable la habitación.
En cuanto a la cocina, el tiene buena relación con ella y yo soy una problemática.
Andamos de la mano, y no somos nada.
Si tiene una relación sentimental con alguien, no hace falta que lo diga, porque ya lo sé. Sé cada paso que hace, cuido de él en secreto. Se enamora rápido es cierto, se que aún no lo ha olvidado, se que en sus sueños hay perversiones en cuanto a ese que me roba cada vez que sus ganas andan encendidas.
Aveces se va al hotel que esta cerca al parque, no me lo dice pero encuentro recibos de pago en su pantalón.
Dice que es lindo, tendría que conocerlo.
Es un chico tan diferente, cada hora tiene novedades. El podría matarme si quisiera, me advirtió.
Y bueno aquí estamos en el tercer piso, está durmiendo con alguien, da igual si no es el mismo de la semana pasada. No ponemos restricciones.
No nos encontramos preparados para dejarnos, y si así lo fuera no bastaría con que solo uno lo esté, los dos o nada. Puedo irme en cuanto quiera y sin decirle nada, pero todavía no quiero. Muchas me he ido pero siempre he vuelto por el. A donde voy me sigue, tal vez debería denunciarlo por acoso, él podría también denunciarme por manipulación.
Después de los minúsculos detalles de nuestra convivencia, somos un buen par.
El domingo habrá una fiesta, el tomará alcohol hasta que se rinda y se quede durmiendo en nuestro jardín, mientras yo daré vueltas con mi más amado cigarro. El y yo nos divertiremos, como todos lo estarán. Si algo bueno hay es que en nuestro espacio nadie vale más que el otro, todo somos iguales.