Pero cada que me acuerdo de ti, lo único que he podido decir es: Ya no puedo más.
No ha bastado con que me quieras ni con que yo te eche de menos, No ha bastado con que insistas que mejor estas solo que mal acompañado y no ha bastado que saque los celos aflote. No han bastados los besos sabor a alcohol como normalmente he solido darte, ni ha bastado que me aferre a tu pecho, no ha bastado enfatizar que estoy perdiendo la cabeza, no ha bastado alzar la voz y decir márchate, y no ha bastado ser tan guapa y comportarse como una zorra.
No han bastado las amanecidas contigo, no ha bastado el tiempo que decidí huir de ti, no ha bastado las publicaciones, no ha bastado los dejarte en visto, no ha bastado la indiferencia así como no ha bastado tener garras y no saberlas usar cuando se ha necesitado.
He hecho lo que podido, pero no ha sido suficiente.
Por eso, joven; he decidido marcharme de tu vida y dejarte libre, al menos físicamente. Solo tu sabes lo fácil que ha sido tenernos lejos y lo difícil de mantenernos cerca.
Por cada 8 de enero, aquel que me di por vencida.