Hoy pretendo hacerte mío.
Cuantas veces no te he soñado y creí que estabas en mi cama, sentí tus manos frías sobre mi cuerpo, sentí escucharte diciendo que me amas y que como yo ninguna, sentí tus besos sobre mi espalda, sentí tanto que solo fue un producto equivalente de mi imaginación; han llegado momentos peores, donde a veces suelo perder el sentido de la realidad y donde la razón no frecuenta en esos instantes. Quizá ande un poco loca. No podría decir un porqué de mis reacciones, solo sé que he tratado de despejarte de mí, y que se ha vuelto demasiado complicado, complicado en el sentido de creer algo inexistente. Conscientemente sé que no eres mío, y por más que pretenda hacerlo, tú desistes. Y otras insistes.
He tenido que fingir estar bien. Estado que no es cierto, no es cierto porque estoy siendo realmente infeliz, infeliz al verte sonreír, sonríes hipócritamente, y si continúas así apuesto que se te caerán los dientes. Llamas la atención, llamas mi atención. Sé que quieres que ande detrás de tus especulaciones; cuando ni si quiera actúas.
Siento que te odio, siento a la vez que es la manera más cobarde de amar. Y desde cuando te amé?, creo que fue hace mucho, tal vez comencé hacerlo desde ayer, o desde hoy, ya ni sé; me confundo a menudo, aunque de repente no lo quiera admitir, Y para que admitirlo? Acaso cambiarán en algo lo que somos. Tú por tu lado, sigues siendo el mismo de siempre; y yo por el mío sigo cambiando cada vez que me mientes. Sorprenden tus mentiras, gastadas las palabras, ya no valen nada. Empieza a trabajar en ello, en aflorar nuevas versiones de cuentos, que tu tiempo se emplee en lo que mejor sabes hacer. Admiro esa innata capacidad que tienes para seducirme. Que nadie te quita lo bueno que eres acomodando palabras.
Por otro lado, no eres el único; no solo es mi versión contra ti, también es una contra mí.
Soy algo complicada, me gusta lo dramático de mi vida, y si no lo hay, me encargo de que exista. Y esto es parte de ello. Cuando quiero algo lo consigo, también miento, pero te das cuenta; claro si no te olvidas como soy. Y eso ya lo estás olvidando, estas olvidándome, que hay otra no lo sé.
Aunque si mil están detrás, otra historia similar no tendrás.
Más allá de todo, hemos pasado por mucho, un mucho que solo ambos sabemos.
Tildado de mentiroso y yo tildada de melodramática.
Está situación es un tanto rara.
Esto es lo paradójico de mañana.
Mañana lo habré olvidado, y tú continuarás con tu papel. Otra vez tendré que tragarme todo lo que dices; es masoquismo, lo sé. Pero créeme que estoy tratando de encontrar la manera para poder decirte que esto se acabo, que decido irme porque fuera encontraré algo mejor que esto que llamo vida, vida que se reduce a incertidumbre. La incertidumbre no es para nadie. No es para mí. Aquí está el drama, si no fuera por esto, lo nuestro sería muy aburrido.
Pienso que estoy aferrada a lo que no va a pasar, pienso que cambiarás y que cambiaré; y que ambos viviremos mejor que un final de cuentos, mejor que una novela, mejor que cualquier final feliz.
Fíjate las tantas líneas que hay, aseguré que solo llegaba a tres. Y como la vez, algo estúpido no?. Apenas leas, no me apuntes con el dedo, ni te enojes; conociéndote debes de estar saltando de alegría, porque sé que esto te agrada, te agrada que uno se rompa la cabeza pensando en ti, así te hubiese dedicado solo una línea, basta y sobra para que tu orgullo sobresalga en tu pecho inflándose como un globo. Y ahora lo noto. Cree que esto es para ti, aunque no lleve tu nombre; de igual forma como yo creí que el beso de labial que tenía tu camisa era la mía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario