domingo, 22 de abril de 2012
Aún
Un ocho de febrero, aquel cuando arrebataste mi ropa y yo la tuya.
Vi la luna y las estrellas tan cerca, la música que sonaba de tu celular,
tu respiración y la mía, tus manos calientes sobre mis piernas, tus ojos incrustados en los míos, tu boca que rozaba mis labios, tu Te Amo en voz baja; fui feliz, similar a demasiado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Como si no lo supieras.
Echaré ganas en hacer la vista gorda y dejar que llegues al día siguiente, quiero que te enteres que ahorraré sermones porque probablemente ...
-
Y llegó la hora de soplar las diecinueve velas que se encuentra sobre la torta más agria. No pido deseos, porque no creo en ellos, son estúp...
-
Echaré ganas en hacer la vista gorda y dejar que llegues al día siguiente, quiero que te enteres que ahorraré sermones porque probablemente ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario