Alonso, fue un tonto.
Estuve con él, aproximadamente tres años entre cortando cada que llegabamos al mes.
Lo veía una vez por semana. Hablabamos más por telé fono que personalmente.
Exactamente me quedé en su casa, cuatro noches. Dormí con él, no me tocó. Un beso de buenas noches y nada más.
Cada que terminabamos, era porque el jovencito andaba tras faldas de otras. Fui un pasatiempo para él.
Fueron muchas las disculpas que le dí. Lloré, me vió llorar. Tuve problemas al estar con él, llegaba tarde a casa por verlo; el solo podía de noche, yo una estúpida
de 15 años iba verlo así no me diesen permiso para salir.
Sentí querer demasiado a este tipo. Y solo fue esa ilusión que sentimos muchas de nosotras cuando creemos que el primer novio es para siempre.
Pero no tardaría en darme cuenta que eso que llame relación amorosa, era una farsa. Farsa que regaló una noche de experimento. Experimento que usó una cama con
sábanas perla, almohadas grandes y sin nada de ropa. Me acosté con él después de un año y medio.
Dos meses después terminamos, dijo que se había enamorado de una chica que le agradaba mucho. No fue sorpresa para mí, para todas me decía lo mismo.
Al tiempo volví con él, que idiota fuí.
A conciencia sabía que era costumbre aunque mi boca decía que lo quería.
Y así la pasé con ese; tres años Y fin.
Un día cualquiera, me atreví a decirle que ya no más, que se terminaba el TU Y YO. Que el Tu puede tomar su camino porque el YO quería uno nuevo.
Viajé, me ausente al borde de tres meses, ni un contacto con ese.
Sucumbí a brazos de Gonzalo tan igual a mí, que terminé por razones obvias; "No eramos polos opuestos, eramos similares; y que mejor que decir adiós"
Pasó casi un año y encontré el prototipo del chico que andaba buscando. Lastima que él fue mi prototipo más no era lo mismo de su parte.
A decir verdad, soy un desastre como pareja. Fría y calculadora.
Dicen que las tipas como yo, se quedan solas. Puede ser cierto.
A veces me imagino sentada en una mecedora, compartiendo una vida íntima con mis sueños.
Sueños que no pasan de ser sueños.
Mientras esperaré algún imbécil que decida comerse el mundo a mi lado.
Me gustan las relaciones liberales; quizá sea está la razón por la cual sea pasajera de alguno que otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario